Bueno, algo...

Bueno, esto es algo que escribí uno o dos días después de haberme separado de ella para siempre, en más de una oportunidad, mientras lo pasaba del papel a la computadora pensé en no publicarlo, pero fue escrito para que se lea y así debe ser.
Hay personas importantes en la vida de uno, pero hoy solo voy a hablar de dos que, no casualmente su nombre es Gabriel.
Uno así se llamó, el otro así habría de llamarse, a los dos el negro ángel se los llevo antes de tiempo.
Tío que decirte ahora que no estas, más que gracias por haberme mostrado como se es un buen tipo, gracias por esos consejos y esas pequeñas lecciones de vida entre mate y mate.
Las palabras a veces sobran, y el lenguaje mezquino me queda chico para darles una imagen a todos estos, de la clase de persona que eras. No te das una idea de cuanto se te extraña y necesita, pero volveremos a encontrarnos antes de tarde, ya dan ganas de ir viajando.
Este Gabriel del que les hablo fue real, un tipaso de carne y huesos al que quise con el alma. Del que les voy a hablar ahora, también fue real, pero fue una mezcla de futuro y algo que iba a pasar, tal vez fue más una idea, que una realidad.
Hijo mío, que no llegaste a ver la luz y solo conociste, de tu madre el interior, pequeño ser que me hiciste por un instante creer que seria el mejor papá. Idea a la cual antes de acostumbrarme, se esfumo cual gota de rocío en un amanecer.
Estos dos Gabriel son los dos más importantes que tuve en mi vida, ahora ya no están más. A uno lo conocí y compartí mucho, aunque no tanto como hubiera deseado. Al otro no llegue a verlo, pero no se imaginan lo que me hubiese gustado. Ahora sin ella, y sin ellos me pregunto: ¿De la vida, cual es el significado?.
Gabriel Osvaldo Briatore fue mi Tío y Padrino, y recién hoy tres meses después de que nos dejara, puedo, no sin esfuerzo consiente, dejar constancia escrita de cuanto me duele.
Gabriel Bonini, fue una utopía, un sueño, un cuento sin final o tal vez con el final tan cercano al inicio que no paso de un simple relato.
Estas son huellas que quedan en el alma, y que el tiempo no ha de cicatrizar, el olvido es imposible, mas cuando uno no tiene la menor intención de olvidar. De ella no voy a hablar, ya demasiado he dicho y seria mas de lo mismo, los si, los no, los ni. Palabras solo palabras, el viento se las lleva y ni cuenta nos damos, palabras que se instalan en el alma, en la cabeza, en el corazón, y con el tiempo vienen a importunar a quien las dijo. Palabras como: “yo quiero ver tu risa, besar tu boca y sacarte el diablo de tu corazón" y en cambio me instalaste el infierno mismo. Palabras y mas palabras tantas que ya me pierdo, tantas caras, tantas estatuas, tantas gentes pálidas como si hubiesen visto un fantasma, tanto recuerdo, tanta realidad, tanto de todo y tan poco de nada, tantos espejos, tantas miradas que no dicen nada, otras que dicen mucho pero por suerte las esquivo. ¿Cuánto he ganado?, ¿Cuánto he perdido?, ¿Cuánto he soñado?, ¿Cuánto tiempo invertido?.
Tanto amor, tanto dolor, tanta transformación, de ser “el hombre mas noble que conozco”; a “…un vago de mierda”. Tantas cosas, tanto nada, por momentos un minuto en mi vida es un día, por momentos un minuto es la diferencia entre un si y un no; a veces pienso que hay días que valen por 100, a veces otros valen tan poco que ya ni los recuerdo.
A veces… si; a veces hasta me acuerdo de vos.

1 Comments:
em... me estrujaste el corazon... mierdaaaaa....
bueno, perdona por no haber hecho los tramites del libro, es que se me paso
besoton
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